Jodos, Merlo y Michelini ofrecieron un gran show.

Escrito por César Pradines.

Jodos 

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Presentación del disco tributo a Lennie Tristano del Jodos Trío, con Ernesto Jodos en piano, Hernán Merlo en contrabajo y Eloy Michelini en batería. Próximo show: el miércoles, a las 21.30, en Notorious, Callao 966.
Nuestra opinión: muy bueno

Si bien es probable que el trío del pianista Ernesto Jodos sea el mejor grupo de la escena local, también es cierto que la música elegida, casi íntegramente del compositor Lennie Tristano, permite al grupo un vuelo especialmente creativo.

El show en Notorious mostró al pianista más maduro, en el sentido artístico de la palabra, del jazz local con una propuesta que levanta el nivel de la música en Buenos Aires. Consciente de haber hecho un trabajo importante, al que críticos y músicos han coincidido en definir como un disco de excepción, además de haber sido elegido como el mejor trabajo discográfico de 2007, Jodos propuso recrear los caminos de Tristano desde un lugar más lúdico.

Hernán Merlo se ha convertido en su mejor interlocutor; su fortaleza rítmica, sus líneas de fraseo, de contorno definido y las melodías del pianista se vuelven un canto de hermosa pureza. Durante el show, por ejemplo, en los temas "317 E 32an St" y "Wow", la línea rítmica en negras del bajo hace con el piano un contrapunto de gran movilidad; a veces, a través de la imitación (Merlo repite como un eco lo que hizo Jodos), en otros, moviéndose en sentido contrario.

Los tambores de Eloy Michelini responden a lo que sucede en el escenario. El trío se escucha y la batería les pone un color swinging a los temas.

La música de Tristano es compleja; su modus rítmico tiene una movilidad a través del cambio de los acentos o quizás, podríamos decir, con mayor sutileza, mediante el énfasis de la línea del ritmo. El marco que propusieron Merlo y Michelini se prestó para que Jodos se sumerja en la estética tristaniana, que tiene un claro trasfondo bebop, como en "Subconsciuos-lee", un tema tomado del clásico una derivación de "What Is This Thing Called Love".

El grupo sonó suelto, con una relajación encomiable que le dio al concierto un aire de paseo por uno de los planetas más interesantes del jazz moderno. Jodos trabajó sobre los principios de la improvisación. Planteó la frase melódica y luego abordó, desde la parrilla armónica, la recreación de diferentes líneas, algunas conmovedoramente melódicas; otras, de tono abstracto.

Hasta aquí se podría decir que el trío obedece a las formas y a las reglas del jazz moderno, sin embargo, hay en el grupo un lenguaje que día tras día va ganando personalidad. Si bien Jodos mostró un vocabulario amplio y de articulación moderna, el aporte de Merlo es vital. Su tono, su fuerza y una técnica que le permite estar una jugada adelante a cada momento habla de un combo que logró un nivel de excelencia no visto por estas playas.