Hoy presentamos la reseña del cd In Two Minds, de Bill Bruford & Michiel Bortslap, publicado en el año 2008.

In Two Minds 

Esta reseña fue enviada por los muchachos de la radio "NoTanDistintos", que volvieron al aire, y se los puede escuchar todos los sábados de 19.00 a 21.00 por FM Flores 90.7. También los podés encontrar en www.radiofmflores.net y en su blog, www.notand.blogspot.com. El programa trata sobre jazz, blues, cine y literatura. Lo conducen Guillermo Blanco Alvarado y Alberto "Tano" Rosso.

Lista de temas:

01. Kinship

02. In Two Minds

03. From the Source We Tumble Headlong

04. Flirt

05. Low Tide Camber Sands

06. Art of Conversation

07. Conference of the Bees

08. Sheer Reckless Abandon

09. Duplicity

10. Shadow Dance

11. Odd One Out

12. All Blues (Miles Davis)

Músicos:

Michiel Bortslap: piano, keyboards
Bill Bruford: drums, percussion
 
produced by Bill Bruford & Paul Sparrow
engineered by Torsken Breivik & Geir Ostensjo
 

Luego de conocerse en el año 2002, Michiel Borstlap (piano, teclados) y Bill Bruford (batería electrónica y acústica) tocaron a dúo  en varias oportunidades, lo que quedó plasmado en un conjunto cd-dvd del año 2005.

Durante 2006 y 2007 salieron a escena nuevamente y, resultado de esos encuentros que tuvieron en Gran Bretaña y Noruega es este disco. Borstlap es un pianista que tiene en su curriculum, luego de haber ganado el Thelonious Monk /BMI Composers Award de 1996, haber tocado con Herbie Hancock, Wayne Shorter, Pat Metheny, Jeff “Tain” Watts, George Duke entre otros, además de ser un asiduo colaborador con DJ’s de su Holanda natal. Bill Bruford no necesita presentación, es el baterista que tocó con las 3 bandas más importantes del rock progresivo (Yes, King Crimson y Genesis) y ha trabajado con músicos de todas las extracciones, siendo el jazz la fuente a la que regresa en toda oportunidad que puede.

Si bien no es algo muy común, un dúo piano (y teclados) con un baterista no es una novedad. Bruford ya había grabado algo similar junto a Patrick Moraz (1983), pero esto es algo distinto. La diferencia radica en que en este disco la música es una improvisación completa, está generada en ese momento en particular “sin previa discusión respecto al tempo, tonalidad, duración y cualquier otra expectativa extraña”, en palabras de Bruford. La única edición que tiene el disco es la extracción del público presente en los conciertos para dar la sensación de estudio; y, en lo musical, estamos frente a 2 músicos que no parecen estar improvisando, el dúo es muy consistente y el sonido que producen es impactante por lo descontracturado. Borstlap, con un estilo que evoca a Thelonius Monk, hace pie en un sonido que va entre la vanguardia, el free, la fusión y el ambient minimalista, con un excelente sentido melódico aún en los momentos en los que se acerca al free.

La tarea de Bruford es brillante; toca siempre bien; no hay un solo golpe fuera de lugar y muchas veces es quien le da el pie a Borstlap para que largue la respuesta del piano en oposición o acompañamiento a la batería.  Aún así, hay observaciones que yo hago, y responden a 2 cuestiones que están fuera de lo musical, son del ámbito de la edición del disco. La primera observación es el orden de los temas en el disco. Se entiende que en una improvisación libre no hay una estructura pre fijada, pero es complejo pasar de un sonido cuasi vanguardista a un ambient mínimo; el oído queda caliente a la espera de continuar un clímax que se corta. En ese sentido el disco es un poco desparejo. La segunda observación responde a la duración de la música.

El disco en total no llega a la hora de duración (57 minutos) y, siendo de excelente calidad, uno se queda con las ganas de mucho mas. Fuera de estas observaciones personales, el disco me pareció muy bueno; es extraño, atractivo, incómodo, complejo; esta tocado de un modo fantástico y con gran musicalidad; aunque sea limítrofe en varios estilos de libre improvisación no pierde nunca el sentido melódico, cumpliendo una de las máximas de Monk: “Dejá de tocar todas esas notas raras, tocá la melodía“. Ideal para la colección de jazz fusión.