Bill Evans, algo inmemorial: el ciclo de Clásica & Universitaria lo celebra
El ciclo Clásica & Universitaria presenta un recorrido por la obra del pianista que cambió para siempre la forma de tocar jazz en trío. Una oportunidad para redescubrir uno de los artistas fundamentales del género.
El ciclo Clásica & Universitaria vuelve a la carga con una propuesta que invita a detenerse y escuchar con atención: “Bill Evans, algo inmemorial”. La figura del pianista estadounidense, fallecido en 1980, sigue siendo uno de los nombres más influyentes y queridos de toda la historia del jazz.
Evans no fue solo un virtuoso del piano. Fue el hombre que redefinió el concepto de trío de jazz, que elevó la balada a categoría de arte mayor y que logró que la improvisación sonara como una conversación íntima entre tres músicos que se escuchan de verdad. Su influencia se extiende hasta hoy: casi cualquier pianista contemporáneo que busque lirismo, delicadeza y profundidad armónica tiene a Evans como referencia inevitable.
El ciclo, que se desarrolla en el marco de las actividades culturales de la Universidad Nacional de Córdoba, propone un acercamiento tanto a su biografía como a su legado musical. Se trata de una charla-concierto o una conferencia ilustrada —según la modalidad elegida— que recorre los momentos clave de su carrera: desde sus primeros trabajos con Miles Davis en el emblemático Kind of Blue hasta la formación de su trío más famoso con Scott LaFaro y Paul Motian, y las posteriores etapas con otros grandes bajistas y bateristas.
Lo que hace único a Evans es esa capacidad de hacer que lo complejo suene natural. Sus armonías abiertas, el uso del espacio, la forma en que dejaba que el silencio formara parte de la música, todo eso sigue sonando fresco más de cuatro décadas después de su muerte. Temas como “Waltz for Debby”, “My Funny Valentine” o “Turn Out the Stars” se convirtieron en estándares gracias a su versión, no solo por la belleza melódica sino por la manera en que los habitaba.
Para quienes recién se acercan al jazz, Evans es una de las mejores puertas de entrada. Su música no exige conocimientos técnicos previos; pide, sobre todo, disposición emocional. Escucharlo es como sentarse a conversar con alguien que sabe mucho pero no necesita alardearlo. Esa humildad sonora es parte de su grandeza.
El título del ciclo, “algo inmemorial”, captura con precisión esa sensación: la música de Bill Evans parece anterior a él mismo, como si siempre hubiera existido y él solo hubiera tenido la lucidez de ponerla en la tierra. Es un repertorio que se siente eterno sin sonar anticuado.
Desde la redacción de Jazzeando celebramos iniciativas como esta que, sin caer en academicismos áridos, acercan a los grandes nombres del jazz a nuevos oyentes. En un mundo saturado de estímulos rápidos, volver a Evans es casi un acto de resistencia: un recordatorio de que la belleza puede construirse con pocos elementos siempre que haya profundidad, escucha y honestidad.
Las entradas y la información detallada de la fecha y el lugar pueden consultarse a través de los canales habituales de Clásica & Universitaria. Imperdible para quienes ya lo conocen y una excelente ocasión para quienes todavía no se animaron a entrar en su universo.