Conciertos

Iñigo Zárate: “El Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz 2026 apuesta por la mezcla sin perder la raíz”

El director del histórico festival vasco cuenta en exclusiva cómo se arma la edición 2026, qué artistas internacionales y locales llegan al escenario y por qué el equilibrio entre tradición y riesgo sigue siendo su marca registrada.

Publicado el 13 de agosto de 2026, 11:05 hs

Escenario generico de un festival de jazz

El Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz es uno de esos eventos que no necesitan presentación: casi medio siglo de historia, un público fiel y una programación que siempre supo caminar entre el mainstream y las propuestas más filudas. Este año, la edición 2026 vuelve con fuerza y con un director que ya conoce el paño: Iñigo Zárate.

Hablamos con él desde Jazzeando para entender cómo se cocina un festival de este tamaño en 2026, qué nombres destacados traerá y qué balance busca entre lo consolidado y lo nuevo.

¿Cómo se siente volver a estar al frente de un festival que ya tiene casi 50 años de vida?

“Con mucha responsabilidad y mucho entusiasmo. El festival tiene una marca muy fuerte, un público que viene año tras año y que exige excelencia, pero también que se anime a sorprenderlo. Ese equilibrio es lo que más me interesa trabajar.”

Zárate cuenta que la programación 2026 mantiene la esencia del festival pero incorpora algunos cambios de formato. Habrá más énfasis en las propuestas latinoamericanas y en cruces entre generaciones de músicos.

¿Qué artistas o proyectos podemos esperar este año?

“Vamos a tener figuras de primer nivel internacional que todavía no puedo confirmar del todo, pero sí puedo adelantar que habrá un fuerte componente de jazz contemporáneo europeo y americano. También apostamos por artistas españoles y vascos que están en muy buen momento. La idea es que el público pueda ver tanto a grandes nombres como a propuestas más frescas en el mismo día.”

El festival mantiene su sede principal en el Teatro Principal y en la Plaza de la Virgen Blanca, además de actividades paralelas en distintos puntos de la ciudad. Según Zárate, la edición 2026 buscará reforzar esa sensación de “festival de ciudad”, donde la música se vive también en la calle.

¿Cómo impacta el contexto económico actual en un evento de estas características?

“Es un desafío permanente. Los costos suben, las ayudas públicas son más ajustadas y el público también tiene que pensarlo dos veces antes de comprar abonos. Por eso tratamos de ser muy cuidadosos con los precios y de ofrecer valor real: buena acústica, buena producción y una cartelera que justifique el viaje.”

Zárate destaca que uno de los ejes de esta edición será la presencia de proyectos que mezclan jazz con otras músicas sin caer en la fusión facilista. “No queremos que suene todo igual. Queremos que cada noche tenga su identidad.”

¿Hay espacio todavía para el jazz más clásico en un festival que mira al futuro?

“Por supuesto. El jazz clásico, el bebop, el hard bop, siguen siendo la raíz y el público los pide. Vamos a tener tributos y también formaciones que revisitan ese repertorio con mirada actual. Creo que la clave está en no separar las cosas: que un mismo espectador pueda disfrutar un cuarteto de standards una noche y un trío experimental la siguiente.”

La conversación con Iñigo Zárate deja en claro que el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz 2026 no viene a reinventar la rueda, sino a pulirla. En un año donde muchos festivales recortan o apuestan todo al nombre taquillero, Vitoria insiste en la coherencia y en la curaduría inteligente.

Las fechas exactas y la programación completa se darán a conocer en las próximas semanas. Mientras tanto, quienes ya conocen el festival saben que vale la pena agendarlo. Quienes todavía no fueron, 2026 puede ser un muy buen año para empezar.

Porque al final, como dice Zárate, “el jazz no es solo el cartel; es lo que pasa cuando la gente se junta a escucharlo”. Y en Vitoria, eso sigue pasando de manera especial.

← Volver al blog